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EL “MURMULLO” ES EL IMPUESTO QUE COBRA LA “ENVIDIA” AL “MÉRITO”
Centro de Veteranos de Lujan : ACTIVIDAD EN COLEGIO JEAN PIAGET , JORNADA DE REFLEXIÓN, PENSAR EN MALVINAS
23/5/2012 1:08:51

EL CENTRO DE VETERANOS DE LUJAN - MIEMBRO DE LA FEDERACIÓN MUNDIAL DE VETERANOS DE GUERRA
adjuntamos libro digital que realizo colegio docentes, padres, alumnos, vg-
EL JUEVES 17 DE MAYO INVITADOS POR LAS DOCENTES , FLAVIA PORTO Y CAROLINA TARDA PARTICIPAMOS DE ESTA JORNADA , AGRADECEMOS AL COLEGIO , A LOS PADRES, A LOS ALUMNOS. SE REALIZO A PARTIR DE LAS 830 HS LA ACREDITACIÓN, LUEGO SE REALIZO LA APERTURA , SE REALIZARON 7 COMISIONES, ENTRE VGM , DOCENTES, ALUMNOS, PADRES, AL FINAL LAS CONCLUSIONES-
(leer más)


Nuestros agradecimientos:

A
Enrique Joaquín Hüdepohl,
Jorge Alfredo Maciel,
Rubén Alberto Torres,
Soldados lujanenses
caídos en Malvinas.

A
Nuestros Veteranos de guerra locales.

A
TODOS los que lucharon por nosotros,
a los que pusieron el cuerpo,
a los que no están.

Memoria

Índice de contenidos

Prólogo a este libro

Introducción

Jorge Luis Borges: “Juan López y John Ward”

Parte I: Apuntes sobre el concepto de guerra

Parte II: Puntos de vista

Parte III: Relatos de familiares de alumnos

Parte IV: Microrrelatos: Ficción y realidad

Parte V: Reseñas sobre Los Pichiciegos de Rodolfo Fogwill

Parte VI: Postales de guerra

Parte VII: Medios de comunicación

Parte VIII: Bibliografía sugerida para pensar Malvinas

Prólogo

Este libro, comienza como una búsqueda. Hablar de Malvinas como un proyecto personal, más tarde, como un proyecto educativo, social, que deseábamos compartir con nuestros alumnos.
La experiencia, hermosa, tensionada por diversos motivos, nos hizo recorrer un trayecto de aprendizaje: Todos aprendimos, juntos, a hablar de lo que antes era desconocido, se nos había retaceado, no comprendíamos, creíamos que comprendíamos o simplemente, nos era indiferente.
Hoy, se hace imposible la indiferencia, el olvido. Ese es un tópico común entre nuestros alumnos y nosotras . Nos unimos para pensar y acordamos no olvidar. Nos comprometimos a llevar junto a nosotros, a nuestra familia, a quienes conocemos, la discusión Malvinas.
Intentamos un acercamiento en una fecha controversial: A treinta años del conflicto, del dolor. Pero, nos comprometemos a continuar esta discusión el próximo año y los sucesivos. Nos comprometemos a hablar, a no cerrar la página de ningún libro, a acompañar a los Veteranos en su lucha. Agradecemos infinitamente su gentileza de acercarse a la escuela, hablar con nosotros, explicarnos, rompiendo los discursos nefastos, los lacrimógenos de los medios de comunicación, la confusión imperante.
Este proyecto colocó a los estudiantes, y a nosotras, en un debate lejano a los tratamientos escolarizados, nos enfrentó a una gran complejidad social y a nuestros propios miedos: Surgieron interrogantes, incertidumbres. Surgieron palabras genuinas y comprometidas.

Lic. Flavia Porto


Introducción

Hoy, 2 de Abril, en esta jornada que nos reúne año a año, los jóvenes salimos a decir ¡presente! Cada 2 de Abril nuestro compromiso es con la Memoria, la Verdad y la Justicia, es con la Lucha, es mirar al futuro con las banderas de la rebeldía que la dictadura quiso, pero no pudo acallar. El gobierno militar que tomó el poder en 1976, utilizó de manera sistemática los medios de comunicación como espacio de construcción de un discurso oficial, al mismo tiempo que eliminaba otras voces a través de la censura. Una vez más repudiamos a la dictadura que, a costa de la sangre de nuestro pueblo, impuso ferozmente la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre.
En este aniversario repudiamos los campos de concentración, la desaparición, el asesinato, la cárcel, el exilio, el secuestro, la tortura, el robo de niños, que impuso la más brutal dictadura que conoce nuestra historia.
La memoria nos ayuda a iluminar el presente y a generar el futuro en la vida de los pueblos y en nuestras propias vidas. La historia es memoria de la vida de los pueblos, que se fue construyendo en el tiempo, entre luces y sombras, entre el dolor y la resistencia.
Este acto está dedicado a nuestros Héroes de Malvinas. Allí están. Todavía. No están en tierra extraña. Es su Patria más que la nuestra; le han dado su sangre, su sueño, su valor, sus miedos, su adolescencia, porque allí quebraron ese instante fugaz que convierte a un niño en un hombre. Y le han dado más porque muertos alimentan su tierra mezquina. Allí están. Son los que pelearon una guerra propia, solos. Sin conocer los intereses políticos que los hicieron convertirse en Héroes antes de convertirse en hombres. No descansarán en paz hasta que con Malvinas o sin Malvinas la Argentina sea el país por el que ofrendaron sus veinte años.
Valor, heroísmo, amor por la patria, sacrificio. Héroes de Malvinas. Nuestro homenaje para todos los caídos y los jóvenes que lucharon por nuestro país. Gloria y honor a los héroes. Desde acá, nuestro mayor respeto por ustedes y ¡Gracias! No olvidemos y no perdonemos. ¡Nunca más!
Delfina Piaggio y Agustina Piccinato
Alumnas de Cuarto año, Secundaria


Juan López y John Ward

Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en
distintos países, cada uno provisto de lealtades,
de queridas memorias, de un pasado
sin duda heroico, de derechos, de agravios,
de una mitología peculiar, de próceres de
bronce, de aniversarios, de demagogos y de
símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos,
auspiciaba las guerras.

López había nacido en la ciudad junto al
río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad
por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer
el Quijote.

El otro profesaba el amor de Conrad, que
le había sido revelado en un aula
de la calle Viamonte.

Hubieran sido amigos, pero se vieron
una sola vez cara a cara, en unas
islas demasiado famosas, y cada
uno de los dos fue Caín,
y cada uno, Abel.

Los enterraron juntos. La nieve
y la corrupción los conocen.

El hecho que refiero pasó en
un tiempo que no podemos entender.

Jorge Luis Borges, 1985


Apuntes sobre el concepto de guerra

Morfológicamente guerra, nada más que eso

Guerra, sustantivo singular femenino, no más que eso.
Guerra, sinónimo de destrucción y miedo, no más que eso.
Guerra, dos sílabas, dos sectores, dos pueblos en pena, no más que eso.
Guerra, conflicto y muerte, victorioso y vencido, no más que eso.
Guerra, procedida por olvido, no equivale a lo sufrido, terminada con desidia, no más que eso.
Guerra, muerte de un millón, pueblos desolados, pueblos destrozados, no más que eso.
Guerra es, exactamente, nada más que eso, nada más.
Micaela Gallegos

¿Si la guerra no es armada?
Si la guerra no es armada no quiere decir que no esté allí.
Todo el tiempo enfrentamos guerras: contra el hambre, contra el frío, contra la soledad... Pero hay una batalla específicamente perpetua y correcta: La guerra contra uno mismo. Esa lucha eterna entre lo que uno desea, quiere, puede o debe hacer. Hay un tire y afloje constante. Es una guerra eterna, adecuada y con ideas y sentimientos heridos que posiblemente jamás vuelvan a presentarse en combate pero siempre dejarán marcas...
Paula Depierro

¿Para qué sirven las guerras?
Las guerras no sirven para nada. Las guerras son el extremo del conflicto entre dos o más naciones. Todos saben que no es la mejor manera de resolverlo. Genera muertes, perdiciones, sufrimiento, miedo ¿Acaso las guerras tienen algún aspecto positivo? Para mí no. No hay nadie que salga del todo beneficiado al cabo de una guerra. Podrían llegar a acuerdos que sirvan para satisfacer a ambas partes.
Gianfranco Lamberti



La guerra
Violencia, sufrimiento, dolor. Los primeros conceptos que uno piensa. Sentimientos confusos. Supone el enfrentamiento de grupos armados con el propósito de ganar algo, o simplemente derribar al enemigo. ¿Hay alguna justificación por todas las JÓVENES vidas perdidas? ¿Cuál es el sentimiento del que arrojó una bomba? ¿Y del que recibió el impacto ? ¿Y el que todavía sigue soñando con bombas y misiles y lucha con sus pesadillas? No hay respuesta para todo esto, los soldados caídos no tienen bando, son almas muertas.
Victoria Coatz

Para qué guerra
La guerra es un conflicto entre dos o más grupos humanos que no están de acuerdo en un punto, y no pudiendo resolverlo a través del diálogo, esto los lleva a un conflicto. Nunca hay que llegar a esta situación porque en la guerra no hay un ganador, siempre se pierde y lo más importante de todo son la vidas que fallecen.
Juan Ignacio Guerra

¿Quiénes ganan la guerra?
Acción estúpida, ridícula, siempre nos lleva hacia el mismo lado, la muerte. ¿Por qué no se puede hablar como seres humanos intelectuales que somos? ¿Acaso somos animales? Miles de vidas perdidas, miles de almas en la deriva.
¿Por qué no podemos compartir espacios unos con otros, sin pensar en nacionalidad ni color? Si la misma guerra lleva siempre... a la perdición de ambas naciones. ¿Qué significa ganar una guerra?, si perdiendo vidas inocentes, se lastiman de por vida familias enteras.
Si todos sabemos que matar es un delito, ¿por qué festejamos ganar la guerra si al mismo tiempo hemos cobrado la vida de miles de personas? ¿Festejamos la muerte de soldados caídos? La verdad: No tiene explicación.
Juan Ignacio Ríos


En una guerra siempre se perderá más de lo que se ganará
La guerra está relacionada con el combate, la batalla, la lucha, pelea o enfrentamiento. Guerra se refiere, en su uso más habitual, a la lucha armada o conflicto bélico entre dos o más naciones o bandos. Esto implica la ruptura de un estado de paz. Siempre es destrucción y muerte, muriendo gente inocente ya que lo fueron en alguna medida, porque ellos ponen su cuerpo por aquellos que las "idean", cómodamente sentados en un sillón. Creo que guerra es la palabra mas difícil y más triste para el país, para el mundo. Algo que no vamos a dejar de olvidar, algo que nos marcó hace 30 años.
Camila Barrientos

La guerra
La guerra es una lucha que genera conflictos en la sociedad, genera violencia y muchas veces se lleva consigo vidas, vidas de cientos de personas que dan todo por conseguir un objetivo en común. Entonces, ¿es necesario llegar a una guerra cuando podría solucionarse todo de manera pacífica, a través de palabras, sin armas y sin sangre?
Lucila Casco

La guerra
La guerra es un enfrentamiento entre dos bandos, en los que ambos luchan por defender sus derechos o la soberanía de diferentes territorios, también para controlar recursos naturales o humanos, destrucción del enemigo, y se producen por múltiples causas, entre las que suelen estar el mantenimiento o el cambio de relaciones de poder. Quizás es una de las más antiguas de todas las relaciones internacionales. Es una lucha en la que en realidad no gana ninguno de los dos bandos porque, al fin y al cabo, se pierden muchas vidas. Para mí, la guerra no tiene ni que existir porque destruye familias o grandes amistades, además de eso, se encuentra la interna de la guerra que en casos es el frío, la falta de comida, de sueño.
Jonatan Pérez Clavero


La supervivencia en la guerra
La guerra. Sentimientos confusos, creo yo. Derramamiento de sangre, ¡de vidas inocentes! Jóvenes, adultos, personas que morían en el día a día de ese conflicto. Problemáticas que podrían tratarse con diplomacia, con tratados, ¿cuál es la necesidad de pasar a mayores? ¿Cuál es la necesidad de atemorizar pueblos, países enteros? No sólo con las acciones se establecen estas situaciones, también con las palabras, las ideologías. Jamás seremos una mente colectiva, pero opino yo: ¿a qué país le gusta perder personas en un conflicto bélico? Siendo más específica aún... ¿A qué ser humano le gustaría ver perecer, o aún peor, darle fin a la vida de otro ser humano?
Lo que nos posee en esas situaciones son los miedos.
El espíritu y la actitud de supervivencia te avasallan, te ganan, te hacen sufrir cambios. La guerra, es una constante lucha por la supervivencia. Una que jamás debería existir.
Julieta Arredondo


La Guerra
Conflicto que se genera en muchos ámbitos como el político y el social donde se pelean de manera física por un poder mayor o algo material.
En una Guerra siempre hay un ganador y un perdedor, y esto genera muchas muertes.
La Guerra sería un tipo de violencia física, es un mal camino de buscar el bien. Este término lo puedo relacionar con las palabras conflicto, combate, batallas, armas, vidas muertas.
Melina Demarco

La violencia, las muertes, el dolor, el hambre, todo eso provocan las guerras.
El dolor de un pueblo entero, de familias, de niños, generado por personas de mucho poder que no supieron resolver sus problemas de otra manera que con violencia; el tema es que hay otra manera.
Anne Swinnen

GUERRA: situación muy TRISTE y traumática para algunos. La guerra ocurre cuando dos o más continentes o países se pelean por alguna razón. No es la manera de arreglar las cosas, es algo muy injusto a veces. La guerra NUNCA termina bien porque aunque ganes igual hubo soldados heridos y muertos
Martina Swinnen y Florencia Ferracutti

La guerra es un enfrentamiento bélico muy cruel que deja muchos traumas y familias destrozadas, se produce mediante conflictos armados. Puede crearse a partir de dos países o más
Alan Chaile y Alejo Escalada Corsi


GUERRA
La guerra es un enfrentamiento entre dos o más países o estados. Este conflicto surge al presentarse distintos pensamientos entre ellos.
La mayoría de las veces causa daños en las personas, como, miedos, trauma social y hasta daños físicos. Estos pueden llegar tan lejos que una persona puede matarse.
Antonella Sirianni y Ana Luz Rodríguez

GUERRA
Es una situación en donde dos bandos o más, armados, combaten por algo o por algún dominio.
Puede durar un mes, como años. Puede haber heridos, muertos, sobrevivientes. Es muy traumático por la falta de comida y el contacto con los seres queridos.
Pascual Rey y Facundo Trinch

Guerra
Situación desbordante e inolvidable para cualquier persona o país que atraviese por ello. Momento conflictivo en que aunque no todos los países participen, siempre es mundial. Represión de los derechos de una persona. En la mayoría de los casos, estas personas nunca vuelven a ser iguales hasta el punto de llegar a suicidarse
Milagros Rilo y Milagros Kaezuk


Puntos de vista

Mi pensamiento sobre Malvinas

La guerra no fue más que una pérdida de vidas y de inocencia, sobre todo de la gente que fue a luchar sin siquiera saber manejar una pistola.
Personas que meses atrás estaban en su casa, con su familia, felices, tuvieron que adaptarse a las condiciones de la guerra. Tuvieron que alimentarse con las pocas cosas que había y sobrevivir con los escasos recursos que les brindaban. No favoreció a la guerra el hecho de haber peleado injustamente y vulnerablemente comparándonos con los ingleses, que estaban bien preparados y sabían a lo que se atenían. Pero una cosa que ya es inaceptable es el hecho de que muchos soldados argentinos que lucharon por nuestra patria y fallecieron en el intento no fueron reconocidos. Se merecen el mayor reconocimiento, porque fueron realmente unos héroes.

Carolina Milillo

Enmendar los errores 30 años después

“Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”, eso describe toda la gesta de la guerra, a mi parecer. Leopoldo Fortunato Galtieri frente al pueblo argentino teñido por el celeste y blanco, dispuesto a mandar a sus hermanos a pelear por la patria en aquel lugar cerca del polo, donde los inviernos son aún peores que aquí en el continente.
Pero nunca se imaginaron todos los males que les traería la guerra. Muchos muertos, heridos de gravedad o aquellos que terminaron tan traumados que se quitaron la vida luego de aquella batalla en el archipiélago. Pero aquel “les presentaremos batalla”, hablaba en nombre de todos los argentinos, aunque no todos estaban del lado de la guerra.
Muchos tenían una vida por delante, sueños, ideales, promesas, tantas cosas por vivir, todas truncadas por la maldita guerra que tanto les quitó a la mayoría de los argentinos.
La guerra nunca es buena, en ningún sentido, se pierde más de lo que se gana y la guerra de Malvinas, obviamente, no fue una excepción.
Pero todavía hay tiempo para enmendar los errores. Argentina viene reclamando las islas desde hace mucho tiempo, pidiendo la soberanía absoluta del archipiélago aunque Gran Bretaña nunca estuvo abierta al diálogo. Tal vez esa no sea la solución. Argentina quiere el pan y la torta, pero tarde o temprano, se va a quedar sin nada.
Hay soluciones más factibles, más diplomáticas. Por ejemplo, un territorio autónomo, un solo pueblo con dos pasaportes y tres banderas: la argentina, la inglesa y la isleña. Los isleños serían los únicos dueños de su destino, pero contando con una protección argentina-británica en lo que refiere a su soberanía. Allí hay gente que necesita una estabilidad y una solución, esta sería una forma de dejar a ambos países satisfechos. Así también, la Argentina habría recuperado en parte a las islas, y también haría algo que la mayoría de los excombatientes desean. Algunos de ellos quieren volver al archipiélago, pero lo van a hacer cuando no tengan que sacar un pasaporte. De esta manera, tal vez, muchos de estos hombres que dejaron tantas cosas en ese suelo, sanen al fin sus heridas.

Micaela Mattioli

La triste guerra de las Islas Malvinas

La guerra fue una tremenda y absurda equivocación del gobierno argentino. Jóvenes inocentes fueron llevados al territorio, obligados a usar armas de fuego en esa estúpida guerra. Se usó también la violencia ilegalmente y sin conciencia, los jefes maltrataban a sus propios soldados.
Pero yo en este momento me hago una pregunta. ¿Por qué la guerra tiene que sacar lo peor de uno? Un soldado me respondió esa gran duda y me respondió, con dolor, que ellos no podían ser uno mismo, se transformaban por completo y desconocían sus propios actos.
Me da impotencia saber que jóvenes o siquiera adultos que estaban en la guerra no eran ellos mismos injustamente por solo estar enfrentados a un campo minado y con un arma de fuego en la mano. No tuvieron, tampoco, el respeto necesario para las familias respectivas de los soldados para comunicarles el estado de sus hijos o al menos mandarles algo que ayude. Morían de hambre, frío y dolor. Lo peor es que los superiores pretendían que en ese estado ganen la absurda guerra y que sean fuertes a la hora de enfrentarse a los ingleses.
En varias ocasiones, pude escuchar a los Veteranos de Guerra emocional y físicamente lastimados por el trauma desde aquel 14 de junio de 1982 hasta hoy, después de 30 años, nadie puede imaginarse una situación semejante a esa… Pero yo digo. ¿Esos hombres inocentes merecen recordar esa guerra? ¿Por qué no se solucionó todo mediante la Paz?
Saber que Argentina fue víctima de un gobierno así y que los propios familiares de los soldados no podían salvar a sus hijos y sentir el vacío de no tenerlos más… Allí están mis héroes en sus propias tumbas en el lugar correcto pero injusto.

Martina Piaggio

En guerra con la guerra

La guerra siempre me pareció muy estúpida. La forma en la que van a matarse como bichos por problemas que podrían arreglarse hablando en una habitación. Además, siempre me pareció injusto que los que deciden las guerras y tienen toda la culpa son los que se quedan sentados, bien cómodos en un sillón tomando mates, mientras otros están muriendo y sufriendo en el campo de batalla. Un ejemplo de esto es la guerra de Malvinas, tan injusta y estúpida como cualquiera. No tiene mucho sentido hablar de que se estaba defendiendo la patria de los invasores ingleses por una cuestión: no era una patria esa organización en la que vivían los argentinos. Cuanto mucho se puede decir que se hizo lo que los militares ordenaron, pero no se defendió ninguna patria.
Hablando de esto, quiero agregar que no hay que darles la espalda a los excombatientes que fueron forzadamente a la guerra y ayudarlos en su entera recuperación.
No dejemos que esto vuelva a pasar, resolvamos los problemas mediante el diálogo y no olvidemos nunca los acontecimientos de todos esos años.

Lautaro Bertoni

La guerra sin fundamentos

Fue una guerra absurda ya que se podría haber resuelto de otra manera diferente a la violencia y quitar vidas.
Logré entender cuando el General Leopoldo Galtieri dijo: ¨Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla¨ (INCLUYENDOSE) Y en un reportaje escuché que todos criticaban esa oración ya que él no peleó por su patria ni por su tierra. Fueron unos adolescentes con toda una vida por delante. Para mí esos son los verdaderos héroes, aunque escuche a unos ex – combatientes decir que ellos no eran los héroes, eran los fallecidos en esa guerra SIN FUNDAMENTOS.

Agustín Rodríguez Rende

Malvinas, después de 30 años de la guerra

Pienso que fue injusto, porque era una guerra absurda, sin sentido alguno. Luchar por un lugar que goegráficamente es Argentino, en donde mandaron a jóvenes de 18 años que no tenían noción de lo que era luchar, enfrentarse a otro país con armas y bombas.
Poner en riesgo su vida por algo que se le ocurrió a Galtieri, me da bronca al mismo tiempo cuando lo escuché diciendo “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla” sabiendo perfectamente que los que en realidad iban a presentar batalla eran jóvenes de 18 años, no él. Espero que esta vez traten de recuperar las islas de una manera adecuada sin tener que armar una guerra, sabiendo que no nos llevará a ningún lado, sino pudiendo hablar y llegar a un acuerdo justo para todos, y obviamente en paz.
Y nunca olvidar que hayamos perdido la guerra o no, nuestros soldados fueron, son y serán GANADORES.

Celeste Ponce

Malvinas

Una guerra injusta, dolorosa, innecesaria, son mis palabras para lo sucedido en la Guerra de las Malvinas.
Para mí todo fue una locura. Mandar a personas sin entrenamiento, no darles lo suficiente para poder pasar esas noches heladas. Mentirles a los ciudadanos respecto a lo que estaba pasando, que las personas primero estén enojadas por la guerra y al día siguiente estén alentando a Galtieri, por la frase "si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla". Todo una locura. Y que la guerra cause que personas que pusieron valentía y sobrevivieron, se suiciden. Lo dije y lo vuevo a decir, todo una locura. Además que familias inocentes pierdan a seres queridos por una guerra sin sentido.

Matías Bondanza

La guerra de Malvinas


Una guerra absurda en lo que a mí respecta. Generalmente las guerras son justas, esta no. Fue una guerra de dos países: La tercera potencia mundial contra un país que no tenía ejército experimentado.
Muertes de jóvenes soldados y llanto de desesperados padres era lo único que se veía en el país. Toda la gente pegada a la radio esperando las buenas noticias.
Mientras Galtieri, parado en el balcón de la casa rosada, decía “si quiere venir que vengan, les presentaremos batalla” una de las afirmaciones mas falsas en época de guerra, nosotros no pelearemos, ellos lo harán, nosotros no pasamos ni frío ni hambre, ellos sí.

Marcos Denis

Opinión sobre Malvinas

Por un lado, para mí fue una guerra innecesaria ya que un montón de combatientes perdieron la vida por las islas.
Desde mi punto de vista, es tonto que se quiera arreglar un gran dilema con una batalla, ya que se pierde más de lo que se gana. Se podría llegar a un acuerdo con un simple y lógico diálogo.
Estos excombatientes que dieron su vida para luchar mientras los ingleses no pasaban hambre ni frío, entre otras cosas.
Todo esto es parte de algo que no queremos que vuelva a suceder.

Martina Cavallo

Mi opinión

Bien que la guerra nunca tiene sentido, esta es la que menos sentido tuVo, ya que fue producto de un mal gobierno; porque decir “si quieren venir que vengan” desafiando a un país muy orgulloso, muy fuerte en lo tecnológico como en lo estratégico y económico sabiendo que lo único que teníamos nosotros era un presidente muy charlatán y soldados sin experiencia y con miedo, ya que sabían que no estaban preparados para tal confrontación, no podíamos “ganar” nunca. Lo peor es que muchos argentinos apoyaban la guerra y estoy seguro de que estaban de acuerdo por ignorancia y porque ellos no eran los que iban a pelear.

Santiago Lagos

Nota de opinión

Yo considero que la guerra sea en donde sea es injusta e inservible, no deja nada bueno, sólo se lleva a personas, quienes, mueren luchando por decisiones políticas.
Con respecto a lo sucedido en Malvinas y la guerra, ya a más de 30 años, vuelvo a repetir como deben opinar muchas personas que fue un acto inútil, primero la actitud del pueblo que fue reprimido por protestar contra el gobierno militar y a los tres días, la Plaza de Mayo estaba llena, todos estaban apoyando a Galtieri, como si no hubiese pasado nada.
Ahora, después de muchos años cualquiera puede deducir que nos equivocamos, en ese momento/época, sería distinto, porque nunca se había vivido una guerra o más bien el país nunca se halló en una. Yo creo que ya aprendimos y si se presenta otro caso así en cualquier parte del mundo todos estaríamos en contra de esa decisión política inservible.
En época de guerra en Argentina se mintió mucho, porque el gobierno militar controlaba los medios de comunicación (televisión, radio, diario, etc.) entonces acá llegaban todas mentiras o tal vez no sean mentiras, sino que siempre contaban las cosas que hacíamos nosotros, pero ocultaban las cosas que ellos nos hacían.
Me da mucha tristeza que chicos o soldados pierdan la vida y luchen hasta más no poder, porque a alguien se le ocurre. ¡¡POR ESO DIGO NO A LA GUERRA!!

Luciano Trapanotto

La guerra injusta

Todas las guerras son injustas y más cuando se trató de nuestros soldados que no tenían experiencia, jóvenes con tan solo 20 años y una larga vida llena de emociones. Además, el general Galtieri, en un discurso lleno de gente, que días anteriores lo abucheaban pero que ahora lo alentaban, habló como si él iría a luchar contra una potencia del mundo. Soldados pasando, frío, y lo peor, cara a cara con la muerte.

Lautaro Colussi

¿Qué fue Malvinas?

Malvinas fue una guerra injusta, que llevó a chicos de 18 años a combatir sin saber con lo que se iban a encontrar, lo que iban a sufrir, ya que fueron llevados a la guerra con una idea en la cabeza de que sólo iban a luchar por la patria, por su país. Yendo a la guerra se dieron cuenta de que tanto el hambre como el frío, eran dos cosas imposibles de soportar.
Ésta guerra ¿pudo impedirse?..... aunque no se sabe, pienso que si el gobierno hubiese tenido otra forma de discutir este tema con los ingleses se hubiesen impedido las más de 600 muertes, desaparecidos y los suicidas luego de la guerra.
Esta guerra no es solo una fecha que se tiene que recordar todos lo 2 de abril de cada año , si no que dejó marcas en cada uno de los argentinos y familias de aquellos veteranos que no pudieron sobrevivir y los que volvieron con la angustia de todo lo que pasaron allí.

(Candela Lagos)

MIS PENSAMIENTOS SOBRE LA GUERRA DE MALVINAS

Yo en ese momento no había nacido, pero pienso que es una falta de respeto lo que le hicieron a los argentinos y por sobre todo a los soldados que sacrificaron sus vidas para proteger nuestra patria, mandándolos a luchar sabiendo que íbamos a perder y eran personas sin ninguna experiencia relacionada con la guerra.
Las Malvinas son un recuerdo que a algunas personas no les interesa, pero sin recuerdo, no se valora el esfuerzo de los héroes de Malvinas sino que se cree que perdimos por su culpa ,cuando en realidad era que estábamos enfrentado a una de las potencias más importantes del mundo.
Otros creen que el mundial fue la revancha contra los ingleses, pero a mí me parece una estupidez que comparemos un partido de fútbol con una guerra en la cual murieron muchas personas.
Sin embargo es cierto que me hubiera gustado ver las caras de los ingleses después de ser humillados por el más grande futbolista del mundo, “Diego Armando Maradona”.
Me da muchísima lástima la cantidad de soldados que se suicidaron por este tema, me habría gustado escucharlos o aunque sea leer lo que pensaban acerca de este hecho que marca nuestra historia
Otra cosa que me indigna es que los kelpers dicen que los dejemos de molestar, que ellos son ingleses, aunque es cierto que esas tierras corresponden a Inglaterra después de la guerra, pero territorialmente con las reglas impuestas hoy en día mundialmente, esas tierras nos deberían pertenecerles. Igualmente, ellos tienen la libertad de elegir el país que quieran para vivir .
Es necesario que nosotros, los más jóvenes, aprendamos de todo lo que pasó para no volver a repetir los errores del pasado y encontrar nuevas formas de resolver conflictos

(Tomás Martino)

Relatos de familiares de alumnos

P: - ¿Como viviste en la época de Malvinas?
R:- Yo estaba en lo que sería ahora primer año de secundaria. Más o menos hacía mi vida, en mi casa no se hablaba mucho de ese tema pero cuando llegaba al colegio me hacían escribir cartas para los combatientes porque se quería generar un ambiente de patriotismo hacia el país y la dictadura, que por aquel entonces ya no estaba bien vista, esto apoyado por las revistas que nos hacían leer, como "Gente" que mostraba fotos con los combatientes victoriosos y bien cuidados.
(Marcela Carballeira, 42 años)


P.- ¿Cuántos años tenías y como lo viviste?
R.- Cuando era la guerra de Malvinas yo tenía 12 años y en la escuela nos enseñaban cómo actuar en caso de ataque.
P.- ¿Cómo era el gobierno?
R:- Era un gobierno militar.
P:- ¿Por qué crees que se ocasionó la guerra?
R:- Yo creo que la guerra se ocasionó porque el gobierno militar quería demostrar que tenía patriotismo para ocultar todos los crímenes que habían cometido con los desaparecidos.
P:- ¿Cómo era el tema de los medios?
R:- La radio y la televisión decían lo que el gobierno quería porque al que se animaba a decir algo diferente lo perseguían, lo secuestraban o hasta lo mataban.
P:- ¿Te acordás cómo actuaba la gente?
R:- Toda la gente andaba con banderas, todos se hacían los patriotas, mientras que a chicos de 6 años más que yo los mandaban a la guerra sin tener idea de lo que era. También había canciones dedicadas a la guerra, y trataban de que la gente se diera cuenta a través de las mismas. No me acuerdo mucho, sólo tenía 12 años y no entendía tanto…
(Mariel Moreno, 42 años)


P:- ¿Qué viviste durante la guerra de Malvinas?
R:-En casa se hablaba muy poco sobre la guerra de Malvinas. Mis padres pensaban que era una locura pelear contra los ingleses por la experiencia que tenían en guerras, también creían que todo era una pantalla ideada por los militares para desviar la atención de los problemas internos que había en el país.
Iniciado el conflicto nos creímos que seríamos los vencedores y al tiempo nos dimos cuenta de que nos habían mentido. Mi vida no se modificó en ningún aspecto, ni antes ni durante el conflicto, luego vino la democracia y se respiraba otro aire.
(Jorge Lamberti,

“En ese momento yo era un adolescente, recuerdo los momentos tensos de escuchar junto a mi padre la radio para enterarnos de la situación de Malvinas, la radio no era argentina, decidíamos escuchar otras, porque mi padre no confiaba en lo que decían las argentinas, además costaba que agarren señal.
Algo que nunca voy a olvidar, una noche, en un boliche, estaba con mi grupo, bailando, cuando de repente prendieron las luces y leyeron la carta de un amigo nuestro que estaba en la guerra.”
(Jorge Swinnen, 47 años)

P:- Sé que estabas haciendo el servicio militar en el año 1982, y que deseabas ir a combatir en Malvinas, ¿Por qué lo querías?
R:- Porque estábamos como que nos habían lavado la cabeza. Estábamos, en ese momento, imbuidos en un sentimiento… Una especie de frenesí, estábamos creídos que los ingleses no iban a venir, que era un paseo y nada más. Además, era una forma de justificar un año perdido, un año totalmente perdido, tirado a la basura. Un año de vida desperdiciado haciendo de mano de obra gratis de los militares (pintando casas, arreglando jardines particulares, haciendo mandados. Eso era el servicio militar en la Argentina).
P:- Me dijiste que pensabas que los ingleses no iban a venir, ¿Qué sentiste cuando te enteraste de que ellos sí habían venido?
R:- En un primer momento manejábamos una información limitada: Nos decían que estábamos ganando… Hasta… Excepto por un Capitán retirado reincorporado con motivo de la guerra: “Cogorno” hijo del Coronel Cogorno (fusilado junto a los generales Valle y Tanco; no me acuerdo si tanco va con k o con c) que decía en sus arengas nocturnas que era imposible que les ganáramos a los ingleses, que estábamos perdiendo la guerra, que no era cierto que Estados Unidos nos iba a apoyar con el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, que enunciaba que se iba a dar una situación de apoyo y ayuda a los países de América ante un eventual ataque de un país no americano), que iban a apoyar a sus socios de siempre de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y que de hecho habían desviado satélites espía para apoyo (después se comprobó que había sido cierto).
Después de eso sentí un poco de bronca por todas las mentiras que nos habíamos tragado, por el desconocimiento de las armas que tenían los ingleses y por el pensar que teníamos lo mejor, que estábamos a la par de cualquier país del mundo en cuanto al armamento, en cuanto a todo…
(Gustavo Depierro, 49 años)


“En mi familia se vivía con muchísimo miedo, mi Hermano es de la clase 63’, estaba haciendo la colimba y nosotros estábamos seguros de que le iba a tocar a Río Negro en cualquier momento, mi mama sufrió más que nadie. Espero no se repita algo así.”
(Daniel Guerra, 44 años)


“No voy a mentirte, ese momento fue muy sufrido por mí, yo soy viuda de un militar, mis hermanos, tus tíos, fueron todos militares y todos pasaron diferentes situaciones, tengo que agradecer que a ninguno le tocó Malvinas, Miguel, mi hermano, estaba en Río Negro por embarcar, pero él era el encarado mecánico de una de las máquinas, y como el barco no soportaba la máquina se quedo ahí, por cosas de la vida, en el puerto. Mi marido, Alfonso, en ese momento fue a la frontera con Chile, por el problema del Canal de Beagle que casi lleva a otra guerra, él era técnico de montaña y por eso le tocó estar allá. Tu papá, Ovidio, fue tomado como hombre inválido, por algo muy tonto, pero así paso. Yo sufrí el momento, me ocupé de mi mamá, que estaba enferma y nerviosa, rezábamos en todo momento. Sufrí con ella mucho miedo. En ese momento estaba embarazada. Perdí a mi bebé.”
(Graciela Gallegos, 74 años)


“Se vivió con una gran sorpresa porque la Junta Militar que gobernaba en ese entonces la declaró en forma sorpresiva y los soldados no estaban preparados ni física ni mentalmente como tampoco disponían del material bélico necesario para enfrentar una potencia como lo es Inglaterra. La guerra se vivió con mucha angustia y ansiedad tratando de obtener la mayor información posible, pero que desgraciadamente de parte de nuestro gobierno nos hacían creer que la guerra se estaba ganando cuando en realidad fue todo lo contrario. Como consecuencia de la misma murieron combatientes inocentes y muchos quedaron gravemente heridos y que hasta el día de hoy sufren las secuelas de la misma. Debemos, como corresponde, por vía diplomática, lograr la soberanía de las islas Malvinas que por ley nos pertenece.”
(Tonino Morano, 57 años)

“Mis recuerdos sobre la época no son muchos, no prestaba mucha atención a las noticias, pero recuerdo que en mi casa no se hablaba mucho del tema, a excepción de mi papá que escuchaba la radio para informarse sobre el tema. Yo jugaba tranquilo en la calle con mis amigos, sin preocupaciones y sin mucho interés en el tema en ese momento”.
(Diego, 39 años)

“Yo entré en la colimba cuando tenía aproximadamente 20 años y la mayoría de los pibes que estaban ahí tenían 19 años. Permanecí durante 14 meses, a veces hacía de guardia, otras veces nos hacían hacer favores a los comandantes. Aprendí a manejar armas, pero en tan solo una semana, obviamente era muy pobre lo que me enseñaron ya que se necesitaba al menos dos meses para saber manejar una arma de fuego. Yo escuchaba la radio todos los días. No llegué a ir a Malvinas ya que no quedé fichado porque tenía 20 años para ese entonces. La guerra es algo estúpido, ridículo. Las cosas deberían ser habladas”.
(Gabriel, 50 años)

“En 1982 yo todavía trabajaba de maestra en Rodríguez, del tema de la guerra sí se hablaba pero entre los mayores, a los chicos mucho no se les decía. Sólo me acuerdo de una vez que no pude ir a dar clases y fue la directora, les dijo que hagan caricaturas de Margaret Thatcher y hablaban de lo que pensaban de ella. En las radios me acuerdo que se decía que íbamos ganando, se mentía, todos sabíamos que no era así, el país no estaba preparado para luchar contra Gran Bretaña”.
(Olga, 73 años)


Tenía 13 años mientras transcurría la Guerra. Vivía en Luján y estudiaba en la escuela Normal. Ella cuenta que allí, les explicaron todo lo que ocurría en ese momento y que en su casa escuchaban la radio y miraban la tele. Uno de los comentarios que me llamó la atención fue que había cadena nacional en la tele y pasaban los comunicados sobre la guerra, que iba sucediendo en Malvinas.
Estaban alertados de lo que pasaba, pero al ser chica seguía con su vida habitual.
(Valeria Sampedro,

Tenía 36 años, tres hijos, y era docente de la Escuela Normal, en Luján. Vivieron esa época con mucha angustia porque al estar gobernados por una junta militar y no tener democracia no tenían oportunidad de expresar si estaban de acuerdo o no con lo que estaba sucediendo. Fue muy triste, todos los ciudadanos se abocaron a ayudar, haciendo donaciones de dinero, comida, alhajas, para ayudar a los que estaban en Malvinas que sólo tenían 18 años, que la mayoría provenían del interior de nuestras provincias, generalmente más pobres y menos cultos. Lamentando perdidamente que nada de eso llegó a los soldados.
Sabían que solo tenían la parte de aeronáutica muy buena, pero que el ejército de ellos era superior porque Gran Bretaña es una gran potencia, y estaba ayudada por Estados Unidos y nuestros queridos hermanos chilenos.
El dolor de ella era que tenía un hijo varón y realmente no quería que haga el servicio militar, ya que en su familia ni siquiera en los juegos se había manifestado la idea de vivir una guerra.
Para ella es una herida que nunca se va a cerrar.
(Graciela Luján,

“Yo sentía miedo, porque al tío lo querían llevar y no quería que vaya ahí. Lo básico que le habían enseñado era agarrar un arma. Trataba de no mirar mucho las noticias porque me causaba temor de lo que podría pasar. Esperaba un buen resultado”.
(Alberto Demarco, 43 años)

“Cuando estábamos en época de guerra la verdad a mí no me llegaba casi nada de información, sentía que estaban más en un pacto y no me imaginaba que había un combate cuerpo a cuerpo. Mi vida seguía normal, seguía saliendo y yendo al cole. Cuando se hundió el Belgrano todo cambió y me di cuenta de la verdadera situación que se estaba sufriendo. Temía que la guerra se expandiera hasta el país y entráramos nosotros, eso comentábamos con nuestros amigos, poco y nada. En mi casa se empezó a escuchar más la radio. Cuando terminó, hubo un alivio en todo el país, la verdad no lamenté la perdida de las islas, estaba feliz porque estábamos fuera de peligro”.
(Pablo Milillo, 42 años)

“Cuando fue la época de guerra, yo solo tenía 16 años, no me importaba saber nada porque nunca nadie me contó qué era lo que estaba pasando, no se hablaba del tema en mi escuela, y yo salía a bailar con mis amigos como si nada. Las cosas cambiaron cuando sucedió el hundimiento del Belgrano, ahí me concienticé un poco de lo que pasaba, pero las cosas siguieron igual”.
(Roberto Barrientos, 46 años)

“Lo único que me pasaba por la cabeza en época de guerra es que íbamos a perder, no sólo porque los ingleses nos superaban en armamento y experiencia en guerra ya que nosotros habíamos enviado unos adolescentes sin experiencia, además de eso yo estando acá en Luján, trabajando, me daba cuenta de que no estaban organizados. Recuerdo que por el Tiro Federal había dos cañones para tirar a los aviones y una tarde pasaron dos aviones argentinos, y ni ellos sabían si eran argentinos o no, la verdad que no había nada de organización”.
(Carlos Clavero, 66 años)



“Cuando se originó la guerra de Malvinas tenía 14 años. Era mínima la idea de lo que estaba pasando; mi estado de ánimo era opuesto a los festejos que mostraban los medios ¡Estábamos ganando la guerra! Y para mi todo se resumía en, ¡Extraño a mi hermano!
Es que Carlitos recién terminaba la escuela secundaria y de repente tuvo que viajar a defender a nuestra patria ¿Defenderla de quiénes? ¿Y cómo nos habían atacado? ¿Mi hermano podría defendernos de los ingleses? Si era más bueno que nadie y no le gustaban las peleas, ¿Por qué tenía que luchar? ¿Un rifle? ¿Cómo lo iba a usar? Eran preguntas que me hacía todas las noches sin poder dormir.
Durante meses no supe nada de él. Fue desesperante. Todos los momentos fueron muy tristes. Inclusive cuando me reencontré con él. Me devolvieron a otro hermano. Flaquito, silencioso, pensativo y más maduro. Obviamente tuvo que convertirse en hombre de la noche a la mañana.”
(Claudia, 44 años)

“En aquel momento tenía 17 años y todavía no era papá, por eso lo sentí como un acto de patriotismo, al punto de averiguar de qué manera podía alistarme como voluntario.
Fue un gran orgullo para mí saber que íbamos a recuperar nuestras islas.
Pero cuando crecí y formé una familia entendí que aquello había sido una injusta guerra, como todas las guerras.
Los altos mandos militares habían hecho sufrir a nuestros jóvenes soldados, que sin un plan, ni recursos, tuvieron que improvisar hasta perder la vida.
La información que recibimos siempre fue falsa y esa fue la forma que encontraron los culpables para ocultar sus errores”. (Marcelo,

En el año 1982 mi papá estaba en el quinto año de secundaria, tenía 17 años y los soldados un año más, “pensábamos que si la guerra seguía el año siguiente tendríamos que ir. Todos los días esperábamos las noticias de la televisión que daban de la guerra, donde comunicaban lo que estaba sucediendo. Nos poníamos contentos cuando contaban que habían derribado algún avión enemigo (SEA HARRIER) y no había bajas argentinas. También nos alegrábamos por las hazañas de los Pucará que iban volando al ras del mar sin que los detecten los radares enemigos, y lograban descargar la artillería en algún blanco fijo; hasta que un día informaron que los ingleses habían llegado a las islas y nos teníamos que rendir.”

"La época de la guerra fue normal para mí, como sino hubiera pasado nada, lo que más remarco y lo único que recuerdo es que siempre decían que íbamos ganando y que nos mentían a todos los argentinos." (Sergio Kaezuk, 38)

“Yo tenía 12 años, ni lo viví con tristeza porque el gobierno nos engañaba diciendo que estábamos ganando y hasta festejábamos mientras miles de chicos un poco más grandes que yo pasaban la peor pesadilla de su vida.
(Florencia Orzali, 41 años)


Me dijo mi mamá que miraba por televisión cómo se bombardeaban los jóvenes que estaban allí en la guerra, escuchaba todas las noticias de todo lo que estaba pasando en las Malvinas, donde el gobierno nos mentía y nos decía que estábamos ganando cuando íbamos perdiendo.
Yo tengo a mi tía que el papá fue a la guerra, era el piloto de un helicóptero y contaba cómo trataba de ayudar a todos los jóvenes que estaban en la isla.
La gente estaba muy eufórica porque decían que habíamos recurado las Malvinas, que cuando recuperamos las Malvinas el 2 de abril de 1982, cuando la Argentina fue con una fragata, murieron cinco marinos, a partir de ahí el pueblo argentino estaba eufórico. Cuando LEOPOLDO FORTUNATO GALTIERI hablaba en la Plaza de Mayo se llenaba de gente (no como ahora que hay que pagarles para que vayan) y en esa época todos los que eran políticos también estaban eufóricos. Mi Mama dice que se acuerda de verla a su tía llorar porque su hijo estaba en Malvinas. Se les escribían cartas a los soldados en donde les mandaban golosinas. Tiempo después me contaron que iban a los quioscos y encontrabas sus cartas en venta con esas golosinas. Pedían lana en el colegio para hacer bufandas, pullóveres y se hacían donaciones. Había mucha gente que se alistaba para pelear. Les enseñaron el himno de Malvinas, en el aula habían colgado el mapa de Malvinas. Mi papá decía que antes no sabía qué eran las Malvinas. En el 82 se jugó el mundial de España de fútbol y a los jugadores los obligaron a jugar el mundial. El Papa vino para parar la guerra.
(Karina Lencina, 41años y Dario Simoni, 43 años)

"Nos sentíamos con mucho miedo porque la toma de las Islas fue sorpresiva, no nos decían la verdad de lo que sucedía, los soldados no estaban capacitados para la guerra. La gente fue muy solidaria y pensábamos que íbamos a recuperar las Islas pero con el paso de los días nos dimos cuenta de que todo había sido un engaño y era otra maniobra del gobierno militar para distraernos porque el gobierno estaba perdido.
(Carmen, 44 años).

Recuerda que en el colegio, en 5º grado del primario, los alumnos escribían cartas y las mandaban a los combatientes argentinos.
Sus padres preparaban comida, la metían en una caja de madera para mandarla, junto a otros argentinos, a los soldados. Ella dice que ayudaba a la madre a poner la o las comidas dentro de la caja.
Los famosos donaban sus pieles, oro, alhajas a los combatientes. Lo vivió con angustia al ver a la madre llorando día a día por la guerra.


“Estaba todavía en la escuela, con todos mis amigos mandaba comida a los soldados por el frío y las maestras nos hacían tejer medias, se sufrió mucho porque amigos fueron a la guerra.”
(Rosana, 47 años)


“El servicio militar era obligatorio para la mayoría, a cada uno le daban un número y hasta cierto número se salvaban. Convencidos por los anuncios del diario, mucha gente salía a gritar “Las Malvinas son Argentinas, vamos que estamos ganando”.”
(Marcelo Cavallo, 47 años)




Cuando ocurrió la guerra de Malvinas recuerdo que con mis compañeros de trabajo nos llevábamos una radio a la fábrica y nos poníamos a escuchar las noticias que pasaban sobre la guerra. Yo estaba muy preocupado por todos los soldados que habían sido llevados allí, principalmente por los que conocía.
Recuerdo que al terminar la guerra un ex combatiente vino a trabajar conmigo. Y me contó que en una ocasión estuvo frente a diez británicos todos armados delante suyo, y él solo con su ametralladora, los mató a todos. Nunca pudo entender cómo hizo para que con solo un arma pudiera matar a todos esos soldados y salvar su vida. Y por eso fue condecorado.”
(Gustavo Olguin, 52 años)

“Yo tenía 14 años cuando empezó la guerra. Mi mamá me despertó a la mañana muy contenta diciendo que habíamos recuperado las Malvinas. A mí me parecía muy raro que el gobierno tomara esa decisión de la nada, aunque también compartía algo de la felicidad de mi familia.
Cuando empezaron a llegar los comunicados de que se había desatado la guerra e íbamos siempre ganando me parecía extraño, pero me lo creía.
Cumplí años el 28 de Abril y no hice fiesta ya que no me sentía bien festejando cuando había gente matándose. Cuando nos enteramos que habíamos perdido la guerra me sentí mal por cómo nos habían estado mintiendo con las noticias y por todos los jóvenes que habían muerto.
Recién cuando volvió la democracia me enteré de unos pocos detalles de la guerra como por ejemplo: el hambre que pasaron los soldados, lo mal equipados que estaban, etc.
(María Eugenia Cabrera,


“En el año 1982, yo tenía 14 años y cursaba el secundario cuando las islas fueron tomadas por los ingleses; fue muy triste porque muchos que habían estudiado allí estaban en la guerra. Me acuerdo que rezábamos mucho en el patio mientras que en el sur muchos chicos de 18 años en adelante daban sus vidas por el país.
Lo que sentí en ese momento fue impotencia y tristeza, miles y miles de chicos no volvieron a sus casas y el conflicto no se pudo solucionar, aun hoy lo seguimos llorando y pedimos que nunca más vuelva a pasar”.
(Marcela, 44 años)

En esa época, mi mamá tenía 9 años. Todos los días les hacían hacer simulacros de bombardeos en su colegio; los hacían meter debajo de la mesas. Además rezaban mucho al ser un colegio religioso. En su salón mandaban muchas cartas y cosas a los soldados y ella tejió una bufanda y se la mandó a alguien en la guerra. Lo único que lograba entender era que estaban en guerra y que mucha gente estaba muriendo en las islas. Era muy chica para entender bien el lado político de todo eso.”
(Myriam Naddeo, 39 años)


“Mi viejo tiene 54 años, pasó los días de guerra como una rutina; despertarse, ir a trabajar y esperar en la radio noticias sobres los jóvenes de Malvinas.
Mi vieja tiene 53 años, para ella también sus días eran rutina pero con mi tía y sus amigas se juntaban para enviar algunos caramelos a los soldados y en su tiempo libre escuchar en la radio las noticias sobre Malvinas”.
(Santiago Lagos)


“Fue una guerra estúpida porque no teníamos armamentos y aparte no se cuidó al soldado Argentino, se lo mandó sin provisiones, sin alimento, sin nada y ahora el resultado está a la vista, porque nos quedamos sin Islas y con un montón de jóvenes que no se merecían la muerte…”
(Germán, 39 años)


“Nuestro más claro pensamiento con respecto a los hechos ocurridos en 1982 y la reconquista de las islas, es que la guerra nunca es la solución. Éramos tan jóvenes e inocentes cuando esto ocurrió, que estábamos felices cantábamos como loquitos un himno que hasta ese momento nunca habíamos escuchado, y nos enorgullecíamos de haber sacado a los ingleses piratas y después darnos cuenta de toda la manipulación política y de los medios… y después darnos cuenta de que nuestros chicos estaban muy lejos de tener la formación y capacidad para enfrontar un situación como esta… después de darnos cuenta de que nos habían expuesto y empujado a algo que nunca tuvo sentido.
Islas Malvinas es una nube negra en nuestros pensamientos, es la sensación de impotencia de reclamar algo que era nuestro… y no conseguir resultados. Es el fiel reflejo de que lo justo no es siempre lo que gana, pero hay que enseñarles a nuestros hijos que hay que aplicar la inteligencia del ajedrez y no la brutalidad del boxeo para negar aquello que nos es negado.”
(Paula, 43 años y Juan Martino, 45 años)

“Lo viví con miedo porque no tenía instrucción militar previa. Al mismo tiempo sensación de tener que estar para defender a la patria. Nos invadía la incertidumbre de qué es lo que pasaba y el dolor de los amigos que estaban allá y el no saber cómo iban o si iban a volver.
En síntesis la viví con demasiada tensión.”
(Alejandro, 48 años)

“Yo era chica, escuchaba lo que se decía en mi casa, en la tele, en la escuela, leía los diarios y eso me hacía vivir la situación con mucha tensión. Le escribía cartitas a los soldados, con chocolates y banderas.
Si bien no entendía qué pasaba, en mi casa se vivía con mucho miedo y tensión por lo que podía llegar a pasar después. Lo que sí me acuerdo fue el final de la guerra de Malvinas, ver llorar a mi papá por lo sucedido, el triste fin y por todos los soldados caídos, que también algunos eran cercanos a mi familia…
(Karina, 42 años)

“En la época de las Malvinas, yo era muy chica, lo único que me acuerdo es que fueron personas muy jóvenes a defender las tierras Argentinas. Los sufrimientos de los padres que esperaban la llegada de sus hijos, cuando mostraban en el noticiero que estaba todo bien y en realidad sufrían en las islas.
Estaba muy presente en todos, la guerra día a día. Los chicos morían de frío y hambre.
(Warly, 38 años)

“Me acuerdo que tenía 11 años, me hicieron escribir cartas para los pobres soldados que los militares sin vergüenza, como Galtieri, mandaron al frente en una inútil guerra.
Hace 30 años que nadie hace nada por los veteranos que quedaron vivos, ojalá que ahora recuperemos con eficacia ese territorio que nos corresponde, que un día a los ingleses se les ocurrió invadir injustamente
(Mauricio, 40 años)

“Tenía 11 años, lo que más me acuerdo es que en el colegio me hacían hacer simulacros; sonaba una sirena y nos teníamos que meter debajo de los bancos. Después me acuerdo también que juntamos chocolates para mandarles a los soldados.
No entendía qué era la guerra, era como un juego. Me acuerdo que en la tele veía comerciales que decían “Han sido derribados dos E-HARRIERS, estamos ganando, etc.”.
(Daniel, 42 años)


“La guerra la viví muy de cerca ya que unos meses después terminé la conscripción. Fue muy triste ver cómo gente joven perdía la vida por algo que realmente a mí no me importaba mucho. Hoy en día creo que hay cosas mucho más importantes que detenerme a pensar en Malvinas.
(Papá)

“Lo único que recuerdo es ver llorar a mi mamá cada vez que pasaban la cantidad de muertes de jóvenes soldados. Yo solo tenía 8 años cuando llegaban las revistas que decían que estábamos ganando. Esas revistas las escribía mi papá.”
(Mamá)

“Recuerdo a mi papá pegado a la radio escuchando el hundimiento del Belgrano y a mi mamá llorando al escuchar las muertes de los jóvenes soldados.”
(Tío)

“La guerra la viví muy de cerca ya que yo era periodista y el gobierno me obligaba a escribir los anuncios falsos.”
(Abuelo)

Durante la guerra de Malvinas mi mamá tenía 13 años, ella iba al colegio junto a su hermana gemela, comenzaban el secundario. Su relato:
“Nosotras con nuestra edad, no medíamos la magnitud de los problemas que iba a traer la guerra y de la manera en que nos relatan la historia y el por qué de llegar a esa instancia, más los comunicados que veíamos en televisión, estábamos convencidas de que era lo mejor para nuestro país y de pronto de no saber en dónde estaban las Malvinas en los colegios, pasó a ser la parte del territorio más importante de nuestro país.
Esperábamos los comunicados que daba el presidente Galtieri y los programas de ATC con los informes desde las islas del periodista Cazanseu. Con el transcurso de los días, nos enteramos, que el hijo de unos conocidos, fue reclutado para ir a la guerra, como tenemos parientes en Puerto Madryn radios aficionados, gracias a ellos, por un tiempo supimos dónde estaba hasta que embarcó para las islas.
En los colegios se recolectaban golosinas y en las iglesias podías retirar lana con los colores militares, para tejer ropa de abrigo. En casa todas tejíamos, mi mamá, mi hermana, mi abuela y yo, un montón de medias, guantes y bufandas, con la gran ilusión de que esas cosas llegaran a manos de los chicos (como decía mi abuela: solo eran chicos) también le escribimos cartas de apoyo donde envolvíamos las golosinas.
De pronto vino el mundial y nos olvidamos de la guerra, lo único que nos importaba eran los partidos, ya que, teníamos grandes expectativas de que ganara otra vez Argentina.
Fue duro escuchar el comunicado donde el presidente Galtieri declara la rendición; y es ahí donde muchos tomamos conciencia de lo que había ocurrido, las consecuencias de la guerra.”
(Marcela Oneto)

"Cuando empezó la invasión, nos sorprendió a todos. Luego, cuando venía la flota inglesa rumbo a Malvinas, teníamos miedo de que bombardeen Buenos Aires. En la tele, a cada rato salían comunicados del estado mayor conjunto que gobernaba la argentina. Muchos de estos comunicados no eran ciertos, lo supimos cuando acabó la dictadura. Todos pensábamos que los ingleses no iban a poder obtener las islas, y al final las consiguieron en unos pocos días. Años más tarde, nos enteramos de la realidad, muy distinta a la de los comunicados de la dictadura".
(Pablo Milillo, 41 años)

Mi papá dice que al ser muy chico (12 años) no sentía preocupación, ni miedo, pero sí le interesaba saber cómo y por qué todo comenzó.
También en el colegio hacían cartas y dibujos, pero no sabia si les llegaban a los militares.
Me dijo que al terminar la guerra lloró mucho porque el papá de un amigo de él había muerto.
(Lionel Bondanza, 42 años)

“En ese momento tenía 11 años. En la escuela se hablaba mucho del tema y nos decían que en caso de bombardeo almacenáramos comida y agua, y que nos escondiéramos debajo de las mesas con un colchón arriba nuestro. Los militares decían que íbamos ganando la guerra y de repente se “rindieron” .También nos hacían ir al correo y enviarles cartas a los soldados, mientras que otras personas juntaban abrigo y comida.”
(Javier Verdiquio, 41 años)


Relatos ficcionales

A ella

Me acordaba tanto de ella. Era una de las personas que más extrañaba. Todo era muy raro, de todas formas no intentaba encontrarle sentido a nada.
...
'Escúchame y obedeceme' Esa frase que mi padre me había repetido tantas veces, y a la que nunca le había encontrado sentido hasta ese momento.

Escuchar esas voces, que daban tanto miedo, esas voces de desconfianza. Obedecer esas órdenes aterradoras que nos hacían poner en riesgo hasta nuestras vidas.

Pero así fue cada minuto que pasé en Malvinas. Solamente escuchando y obedeciendo.

Pero ella. ¡Ay si la hubiese tenido conmigo! Si tan solo hubiera tenido un abrazo en ese momento o alguna palabra de aliento.

Ella que me quiso siempre, ella que era mi novia desde que me acuerdo.

Me reprochaba a mí mismo haberla ignorado tantas veces, haber desaprovechado su amor. El hecho de pensar que más de una vez la había echo sentir mal me torturaba.

Estar sentado solo, con frío, hambre, dolor y rencor en esa trinchera y que ella este tan lejos.

Hubiese matado por cinco minutos más, por un enojo más, por una sonrisa o una mirada más. Pero sabía que eso no iba a poder ser.

No estaba acá conmigo y la vería al regreso, si es que salía con vida de ese infierno.

Hoy, 30 años después, me encuentro en la misma situación. Tengo familia, amigos, hijos y mujer; pero no la tengo a ella. Me enseñó entre otras cosas que el sistema siempre intenta derrotarnos pero nunca hay que perder la dignidad. Me enseñó a no omitir la verdad y que si ocurre una injusticia jamás silencie. Es por eso que la recuerdo. Porque ella me dio la vida y las ganas de vivirla, le debo todo lo que soy.

Tenía siempre un plato en la mesa, por si algún día pensaba volver. Si pudiera retroceder el tiempo regresaría una y otra vez a sus brazos.

Y no, no era Edipo, sé que mi mamá era humano. Fue el más grande de la especie.

Agustina Piccinato


Éramos pibes y teníamos tremendas ganas de vivir

Un día calmo como cualquier otro, llegó la carta tan temida, era tan chico y no tenía explicaciones del ¿Por qué a mí? ¿Cómo explicarles a mis amigos?
Tomé coraje y los reuní, capaz que era la última vez que los veía y eso me daba mucho miedo. Después de contarles sin decir nada, sólo sacamos la foto. Fue un impulso el mirar para arriba, ninguno dio una explicación de por qué lo hizo.
En uno de esos días oscuros, fríos, me imaginaba en qué estarían pensando, haciendo…sólo con observar esa imagen y el recuerdo de las últimas palabras de mis amigos que volvía y volvía a mi mente: “somos pibes y tenemos tremendas ganas de vivir…”.

Juliana Di Pierro


Resisto

- No te preocupes negra, todo va a salir bien - le besé la panza y no llegué a abrazarla mucho tiempo ya que los gendarmes me apuraban.
Al salir por la puerta ya sentía a mi familia tan lejos, a miles de kilómetros de distancia. Mi corta edad y mi suerte habían echo que me recluten para Malvinas. Pobre mi negra, hacía sólo seis meses yo había terminado el servicio militar. Ella, el amor de mi vida, siempre tan atenta, demostrándome su amor con sus cartas y regalos, aún estando tan lejos. En ese tiempo ella había quedado preñada, y ahora me esperaba otra felicidad a mi humilde vida.
Sinceramente no tengo idea de en qué guerra me estoy metiendo, si voy a volver o no. Ya no me alcanza con llorar desesperadamente, estoy agotado, sólo quiero ver nacer a mi hijo y verlos a los dos día a día. Algo que para algunos resulte tan efímero, para mí, en estas condiciones es mi único sueño, volver a casa.
Me encuentro en un hangar, a pesar de la multitud está helado, lo que asienta el vacío de mi pecho. Decididamente voy a dar lo mejor de mí, voy a luchar hasta que mi cuerpo se derrumbe, esto vas más allá de mi patria, la nación; sigo por amor, por ellos.

Luciana Milillo


La guerra sin fin

Apunten… ¡Fuego! Apunten… ¡Fuego! Esas son las únicas palabras que se escuchan hace ya aproximadamente dos horas, el resto es todo llanto y gritos de dolor.
... Por ahora no me tocó entrar en combate, soy el menos experimentado de mi clase, estoy acá dentro del pozo intentando calmar a los demás soldados aterrados que estaban a mi alrededor. Mi amigo Pablo fue llamado por el sargento hace como una hora y no ha vuelto aún; Martín, en cambio, vaya a saber uno dónde estará, hace ya dos días que no lo veo, espero que esté a salvo.
Lo único que puedo pensar para tener fuerzas para sobrevivir es en mi familia y mis amigos de Viedma, sé que vamos a salir delante de esto junto con Martín y Pablo y que una vez que volvamos todo va a ser como era antes. Vamos a seguir juntándonos todas las semanas a jugar al truco y comer pizzas, Martín se va a reencontrar con su novia Clarita y Pablo va a seguir siendo el mismo vago de siempre que no quiere saber nada con el estudio.

Hoy, 14 de Junio, los argentinos asumimos nuestra derrota, ya está, la guerra acabó.
Un año después, me di cuenta que la guerra no había terminado, en mi cabeza se seguían repitiendo imágenes de aquellos meses sin fin.

Carolina Lamberti


La foto

-Es muy linda esta foto- dijo mi madre-¿Por qué la ocultabas?
-Esa foto es solo mía-le dije. Y era cierto. Esa foto la había sacado un mes antes de ir a Malvinas. Todos éramos inconscientes del futuro. Felices, con sueños de estudiar abogacía, ingeniería, hasta alguno peluquería. García, el que se ve a mi lado, iba a estudiar medicina, pero a él también lo llamaron y murió en combate. Con él no me crucé mientras estuve allá pero recuerdo que leí su nombre en la lista. Ahí esta la novia ¿Qué le habrá pasado? ¿Seguirá pensando en él?¿Seguirán pensando en mí mis compañeros?
-Bueno, perdoname-me dijo. Mamá ya no sabe cómo tratarme. Sé que cambié, me volví más frío, pero no puedo evitarlo.
-Esta foto es la que tuve junto a mí en Malvinas-le dije- me hizo salir adelante. Todo lo que veía en esta foto. Desde la ropa que usaba, tan colorida y distinta a mi uniforme, hasta el detalle de la mirada al cielo. Esta foto decía “somos pibes, que tenemos tremendas ganas de vivir”
Y entonces, fue cuando nos quedamos en silencio.

Juliana Rossi


Estamos Ganando

... "Estamos ganando", esa era la frase que salía en todas las portadas de las revistas y diarios.
Nos juntábamos en el restauran de Tincho a ver las noticias por si algo pasaba, mucha gente se reunía como nosotros, esperando que algún título como "La rendición de los ingleses" o "Recuperamos las Islas" apareciera en el noticiero. Pero nada de esto pasaba, los titulares eran siempre los mismos, estamos ganando, estamos ganando, estamos ganando.
El domingo 2 de Mayo apareció uno nuevo que nos puso la piel de gallina, este decía "Hundimiento del General Belgrano" fue ahí que nos empezamos a cuestionar si era verdad todo lo que salía en la prensa.
Más artículos como ese seguían apareciendo, nuestras esperanzas iban cayendo. Ya parecíamos todos escépticos, pasaron los días, ya no íbamos más al restauran, yo prefería quedarme con mi esposa.
El 14 de Junio fue el cese de hostilidades entre Argentina y el Reino Unido, o así lo decían las noticias, ese mismo día, sin acordar, fuimos todos al restauran donde desde el 2 de abril nos juntábamos casi todos los días , y nos quedamos ahí, esperando a los soldados de nuestro pueblo, pero cuando llegaron no eran los mismos.

Sebastián Gotta


Malvinas, una historia pendiente

Una mentira, siempre fue una mentira tal cual como ahora, los medios toman algo y lo transforman totalmente en una farsa.
Así ocurrió con la Guerra de Malvinas, tomaron la historia y la distorsionaron toda. Dijeron que íbamos ganando, mientras que veían cómo cada argentino moría a cantidades impresionantes. Notaban que no estaban preparados, que no tenían el armamento necesario para salvarse, pero de todas maneras, “¡íbamos ganando!”
¿Por qué hacían esto? Jugaban con las vidas de cada soldado, sus familias no dormían pensando en dónde estarían sus hijos en ese momento, si tenían hambre o frío. Pero
“¡IBAMOS GANANDO!”.
Yo creo que vivimos en una sociedad en la que lo único que nos importa es el dinero, especialmente en la televisión, es la fuente más grande en recaudar plata. Mucho de lo que nos muestran son reality shows, todos armados. La guerra de Malvinas, podría decirse, que entra en una noticia de aquel momento, que en realidad no fue inventada por supuesto pero la mayoría de las cosas que nos informaban eran mentira. ¿Para que

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